El encanto del cuadrado

Visto desde arriba era un patio de manzana rodeado de calles. Un patio plano, cuadrado, con sus entradas y sus salidas. A la derecha el Paseo de Gracia, con su gigantesco anillo de Tiffany. A la izquierda la calle Pau Claris. Al norte Consejo de Ciento, y al sur Diputación.

También había cuatro apeaderos, un parking gratuito, una cárcel nueva, un guardia urbano pintado en la acera. En el patio de manzana la Caja de la Comunidad y una adivina ausente que leía las Cartas de la Suerte.

Max alquilaba a los turistas de paso sus tres casas de Paseo de Gracia, pero supo que compraría un hotel al que daría el nombre de Mandarin Oriental Barcelona en cuanto vio los números de sus dados. El tablero sobre la mesa, los mojitos de melón, los aromas del Jardín Mimosa, del hotel. Hacía años que los cuatro amigos no jugaban al Monopoly.

Gilbert Fadda

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